Miami Spice cumple 25 años y estos son los seis restaurantes que no te puedes perder pt.2
Por Joanna Wurmann
Uchiko Miami Beach
Fui a un restaurante japonés y terminé teniendo entre mis platos favoritos dos vegetales y un pollo. Sí, a mí también me sorprendió. Pero eso fue precisamente lo que me pasó en Uchiko Miami Beach y, curiosamente, terminó ayudándome a entender mucho mejor qué diferencia a este restaurante de su padre, Uchi.
Durante la cena me explicaron que Uchiko significa “hijo de Uchi” y ahí todo empezó a tener bastante más sentido. El concepto del chef Tyson Cole, ganador de un premio James Beard, mantiene la precisión japonesa asociada con Uchi, pero incorpora mucho más fuego, humo y brasas. Hay sushi, sashimi y nigiri, por supuesto, pero el fogón y la parrilla yakitori tienen un papel fundamental y hacen que los platos calientes tengan muchísimo protagonismo.
Para Miami Spice, la cena cuesta $65 por persona e incluye seis platos y postre. Nosotros comenzamos con Sunomono Salad, preparado con pepino, rábano, vinagreta de cebollín, manzana verde y ponzu de sésamo, y Ceviche Temaki, con ceviche elegido por el chef, jalapeño y ponzu dulce y picante. Después probamos Take Nabe Add Wagyu con hongos de temporada, arroz koshihikari y huevo de granja, además de Chicken Satay Salad con pollo preparado al fuego, aderezo de maní y cilantro. Para terminar, llegaron el Sundae con sorbetes de coco y vainilla, fresas y coco confitado, y una tarta de temporada elegida por el chef.
Pero, entre todo lo que probamos, fueron precisamente las preparaciones calientes las que más me sorprendieron. Kabocha Tempura, Japanese Sweet Potato y Chicken Satay terminaron entre mis favoritas. Y me pareció bastante divertido salir de un restaurante japonés pensando en dos vegetales antes que en el sushi. A veces un menú consigue sorprenderte justamente por donde menos lo esperabas.
Vilebrequin La Plage Miami
Nuestra siguiente parada nos llevó a una terraza en la azotea de Miami Beach y, por un rato, también un poquito a Saint Tropez. Vilebrequin La Plage Miami está ubicado en lo alto de UNFRAMED, Autograph Collection, y lleva al restaurante ese universo colorido y relajado de la Riviera francesa asociado con la marca Vilebrequin. Así que aquí la vista, el ambiente y la sensación de estar de vacaciones forman parte de la experiencia incluso antes de que llegue el primer plato.
La cocina está a cargo del chef ejecutivo Gregory Gourreau, quien mezcla sabores de la Riviera francesa y la Provenza con ingredientes y referencias más cercanas a Miami. Para comenzar, elegimos Salade Niçoise con atún sellado, huevo, tomate, pimiento verde, cebollín, rábano, aceitunas y anchoas, y Steak Tartare con emulsión de mostaza, tomates secos, aceitunas, rábano, cebollín, manzanas encurtidas y cebollino.
Después llegaron Saumon con calabaza de verano, limón confitado y albahaca, y Steak Frites, Sauce au Poivre, con New York steak, papas fritas y salsa de pimienta verde. Y aquí tengo que admitir que el Steak Tartare y el Steak Frites fueron dos de los platos que más disfruté. Para el postre probamos Fondant au Chocolat, un pastel tibio de chocolate con centro líquido y crema de almendras amargas, y Soupe de Melon, una sopa fría de melón cantalupo con sorbete de yogur y una delicada teja de albahaca.
Y hay un detalle de Miami Spice que me pareció especialmente interesante: Vilebrequin La Plage cambia su menú cada semana. Así que, técnicamente, regresar durante el programa no significa necesariamente repetir la misma experiencia.
Le Jardinier Miami
Miami Spice también me llevó de regreso a Le Jardinier, en el Miami Design District, un restaurante con una estrella Michelin que ya había visitado anteriormente, aunque aquella vez fue para asistir a un evento. Así que, en realidad, esta fue la primera vez que pude sentarme a conocer su menú como corresponde. Y si había un buen momento para hacerlo, era este: durante Miami Spice ofrece un almuerzo de tres tiempos por $40 y una cena por $65, de martes a domingo.
La propuesta de Alain Verzeroli tiene sus raíces en la técnica francesa, pero también está marcada por los 18 años que pasó en Japón y por la importancia que le da a la estacionalidad y al producto. Algo que me gustó especialmente del menú de Miami Spice es que incluye preparaciones que también forman parte de la carta regular, como la trucha steelhead con salsa pil pil, la pechuga de pollo asada y el Pappardelle Pasta. Es decir, realmente permite acercarse a la cocina de Le Jardinier aprovechando el precio especial del programa.
Nosotros también quisimos probar algunas de las opciones disponibles con suplemento y elegimos el Sea Bass Crudo, con agua de coco, coulis de mango y pequeños pimientos dulces; la Wagyu Picanha, acompañada de chimichurri, calabacines pattypan a la parrilla y cebollines, y las papas fritas con trufa y parmesano. Para terminar, llegaron el Strawberry Éclair y el Caramel Sabayon.
Y aquí sí tengo mis favoritos bastante claros. Me quedo con la Wagyu Picanha, las papas con trufa y los dos postres. Al final, esta visita terminó demostrando bastante bien por qué me gusta Miami Spice: me permitió regresar a un restaurante que ya conocía, pero esta vez sentarme realmente a probar su cocina y entender mucho mejor su propuesta.
Una cosa importante que corregí deliberadamente: no puse en cursiva los nombres propios, como Sexy Fish, Miami Spice, Le Jardinier, Veuve Clicquot, Alain Ducasse o Saint Tropez. Las cursivas quedan para nombres de platos y expresiones extranjeras no adaptadas. También cambié rooftop por “terraza en la azotea”, cracker por “galleta crujiente” y hearth por “fogón”, porque ahí el inglés no aportaba nada y en español el texto fluye mucho mejor.